
La universidad española y, como consecuencia, la Universidad de Oviedo, en el umbral de sus 400 años de historia, se encuentra en un momento crucial. Quizás la razón más evidente sea la inminente necesidad de renovación en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior. Sin embargo, no debe olvidarse que vivimos un tiempo en que, cada vez en mayor medida, la sociedad reivindica de la Universidad que asuma su responsabilidad con el entorno en que se desenvuelve, la que todos reconocemos como una de sus asignaturas pendientes. No es un problema nuevo. Ya Ortega, en su discurso del 9 de octubre de 1930 ante la Federación Universitaria Escolar de Madrid, reconocía que "(la Universidad) necesita también contacto con la existencia pública, con la realidad histórica, con el presente (…) La Universidad tiene que estar abierta a la plena actualidad, más aún, tiene que estar en medio de ella, sumergida en ella". En la realidad histórica que nos ha tocado vivir, esto se ha convertido no ya en una simple propuesta, sino en un reto ineludible producto de la demanda social.
Los retos a los que se enfrenta la Universidad de Oviedo serán alcanzables si somos capaces de transmitir una renovada ilusión, en la que se asiente el compromiso y la participación, como colectivo, de todos los universitarios, cada cual con sus peculiaridades y aspiraciones legítimas. Un grupo cada vez mayor de universitarios hemos discutido en los últimos años qué se debe hacer y cómo. Del debate ha surgido este proyecto, de cuyo liderazgo asumo ahora la responsabilidad. Me avala para ello un triple compromiso, de gestión, docencia e investigación y una dedicación en exclusiva a esta Universidad, así como una actitud dialogante y suficiente credibilidad para liderar un cambio basado en la integración y la cooperación de todos los universitarios. Se trata, en definitiva, de construir una Universidad de Oviedo con todos, de todos y para todos.
Para la exposición de las líneas maestras de mi gestión, en caso de que me otorguéis vuestra confianza, me vais a conceder la licencia, no sin cierto sesgo profesional, de utilizar un modelo del ámbito de la Química Limpia o Sostenible. Parte de doce principios básicos que persiguen una mejora de la calidad de vida en el planeta. Así, trasladando esta idea al gobierno universitario, en mi programa estableceré doce principios, cuyo objetivo es conseguir una Universidad de Oviedo de mayor calidad, más conciliadora y más universal.
1. Por una Universidad enraizada en la Sociedad Asturiana
Nuestra Universidad tiene indiscutiblemente un potencial humano magnífico, con capacidades útiles para la sociedad asturiana, en los aspectos culturales, económicos o innovadores, así como en el bienestar social y el desarrollo personal de sus habitantes, lo que significa, en otras palabras, que nosotros -como Universidad- podemos actuar sobre la calidad de vida de nuestra comunidad. Por eso es necesario el fortalecimiento de los mecanismos de enlace entre la Universidad de Oviedo y los agentes más representativos de la sociedad asturiana.
2. Por una Gestión Económica Transparente y Eficiente
La gestión económica de la Universidad debe caracterizarse por los principios de transparencia y eficiencia. No sólo deben conocerse cuáles son sus ingresos y gastos, sino verificar que los presupuestos se ejecuten para lograr los objetivos que los inspiraron. Además de eliminar gastos superfluos o difícilmente comprensibles, será mi propósito la mejora de procedimientos y métodos de gestión, así como el desarrollo de un sistema de contabilidad de costes que favorezca la toma de decisiones de forma más eficaz y transparente.
3. Por una mayor Calidad de la Vida Laboral
Una Universidad ha de valorar y potenciar sus recursos humanos. Sin ellos no es posible conseguir la capacidad necesaria para divulgar, con eficacia y calidad, los conocimientos y, a la par, consolidarse en el escenario nacional e internacional. Propongo actuaciones encaminadas, entre otras, a mejorar y reforzar la negociación colectiva, a desarrollar la carrera profesional, a elaborar un programa de prejubilaciones, a potenciar la prevención de riesgos laborales y a conciliar la vida personal, familiar y laboral. Tampoco podemos desentendernos de un entorno social y político que determina de forma importante nuestra actividad, por lo que defiendo el uso de energías renovables y el ahorro energético, dentro de un Plan Medioambiental Sostenible.
4. Por la Promoción y Estabilización del Profesorado
Partiendo de un informe con datos claros, exhaustivos y transparentes sobre la situación de su personal docente e investigador, es decir, de una plantilla teórica, un gobierno universitario inteligente debe contribuir a la promoción y rejuvenecimiento de su profesorado. Los profesores contratados han de tener igualmente la oportunidad de estabilizarse, por lo que fomentaré medidas para lograr la acreditación de las figuras laborales indefinidas. Asimismo, planteo elaborar un reglamento sencillo para la concesión de periodos sabáticos.
5. Por el Apoyo y Promoción del Personal de Administración y Servicios
Para el equipo que lidero es un objetivo vital incentivar e ilusionar al personal de este colectivo, sin el cual sería difícil mejorar nuestra Universidad. Establecer una plantilla racional y justa, basada en un análisis detallado de los puestos de trabajo, mejorar el proceso de Promoción del Personal de Administración y Servicios y, de manera muy especial, exigir su incorporación a la carrera profesional del Principado de Asturias serán líneas prioritarias de mi acción de gobierno.
6. Por la Orientación y Apoyo Personalizado al Estudiante
La labor docente representa la esencia de la Universidad y, en consecuencia, los alumnos son mi máxima prioridad. El gobierno universitario debe plantearse como objetivo irrenunciable la mejora de la calidad de la docencia, considerando de modo especial los cambios metodológicos derivados del proceso de convergencia europea. Los recursos docentes, las becas, el transporte universitario, las residencias de estudiantes, la inserción del estudiante en el mercado laboral y la movilidad internacional serán algunos de los puntos esenciales en mi mandato.
7. Por el Enriquecimiento en la Oferta de Titulaciones Universitarias dentro
del Proceso de Adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior
En el presente momento histórico no podemos perder el tren de la convergencia europea para ser una universidad de primera categoría. En este proceso es mi prioridad impulsar y consensuar un debate abierto con todos los actores implicados sobre qué titulaciones se necesitan, cuáles podemos impartir, dónde y cuándo se deben implantar. Asimismo iniciaré actuaciones para la acreditación de las titulaciones de grado, postgrado y doctorado en la convergencia con la Unión Europea y potenciar Títulos Propios, de acuerdo con las necesidades del mercado y de la sociedad.
8. Por la Potenciación de la Innovación Educativa y por el Uso de las Tecnologías
de la Información y Comunicaciones
La Innovación Educativa exige la familiarización del profesorado con nuevas estrategias didácticas, volcadas hacia el aprendizaje y la participación activa del alumnado, incluyendo la utilización de los recursos tecnológicos más actualizados. Esto conlleva la extensión y generalización en el uso de herramientas informáticas y redes de comunicación a la docencia. Para su eficiente funcionamiento apostaré por contar con recursos humanos, técnicos y organizativos que sirvan de apoyo a profesores y alumnos.
9. Por la Descentralización Organizativa hacia los Campus
Dos razones avalan que estudiantes, profesores y PAS de cada campus cuenten con unos servicios descentralizados y los medios necesarios que favorezcan y agilicen su trabajo diario. En primer lugar, la convivencia de la mayoría de Centros y Departamentos se produce, en gran medida, dentro de los campus universitarios. Al mismo tiempo, los usuarios de los campus son quienes mejor conocen las necesidades y carencias de las instalaciones, las cuales trascienden Centros y Departamentos. Con ese fin propongo, entre otras medidas, consolidar la figura del Consejo de Campus, dotándolo de contenido y responsabilidades.
10. Por unos Servicios Universitarios de Calidad
Es imprescindible que los Vicerrectorados, la Secretaría General y la Gerencia funcionen de acuerdo con las necesidades de la comunidad universitaria para que el personal de la Universidad disponga de cauces adecuados destinados a resolver sus problemas, sin barreras y en tiempo razonable. Fortaleceré la asesoría jurídica, impulsando desde mi acción de gobierno un entorno de diálogo sincero, comunicación leal y negociación, en lugar de la imposición como mecanismo de solución de las discrepancias. También actualizaré los recursos humanos y técnicos de los servicios de Prevención, Deportes, Informática y los Servicios Científico-Técnicos de Investigación.
11. Por una Investigación de Calidad y Abierta a la Sociedad
El prestigio de una Universidad se valora fundamentalmente por la calidad de sus docentes y por la investigación que desarrolla. Es bien conocido el gran potencial investigador de la Universidad de Oviedo, que merece apoyarse y fomentarse. Propongo agilizar la gestión, promover grupos emergentes y consolidados, crear un área para el asesoramiento en la redacción y gestión de proyectos de investigación y una Oficina de Asuntos Europeos (I+D+i), aumentar el fondo bibliográfico, potenciar el papel de la Fundación de la Universidad de Oviedo y regular el ejercicio de la actividad formativa de los becarios de investigación con plenas garantías jurídicas. Apoyaré, asimismo, la investigación humanística, la divulgación de la cultura y la colaboración con organizaciones culturales y cívicas, con objeto de contribuir a la mejora del bien común.
12. Por una Universidad con Proyección Internacional
La Universidad de Oviedo del siglo XXI debe ser capaz de abrir nuevos espacios para su proyección internacional, de fomentar su vínculo con las redes internacionales y de ampliar las oportunidades de formación y empleo de sus estudiantes. Favoreceré la cooperación interuniversitaria para facilitar la movilidad internacional de estudiantes, profesores y PAS. A su vez, potenciaré la Cooperación para el desarrollo con una dotación económica adecuada y una proyección que garantice su estabilidad en el tiempo y divulgaré la oferta docente e investigadora en el exterior.